Desmitificando (falsos) mitos



Hay toda una serie de mitos alrededor de la cosmética y el maquillaje que no son ciertos pero que sin embargo mucha gente cree a pie juntillas. Desde mi humilde opinión de bloguera potinguil, y sin ánimo de ir de gurú de la cosmética, voy a intentar recopilar algunas de esas reflexiones con las que me he topado a menudo y dar mi explicación o mi reflexión.
Bahh, ¿para qué ponerse cremas?…. Durante siglos y siglos las mujeres no se han puesto cremas y no ha pasado nada.
Para empezar, no es cierto que durante siglos y siglos las mujeres no se hayan puesto cremas. La cosmética es tan antigua como la presencia de las mujeres en el mundo. Eso sí, sólo las ricas podían permitirse el lujo de pasar tiempo untándose con cremas y probando ungüentos, ya que la inmensa mayoría de la población femenina durante siglos y siglos vivía demasiado ocupada intentando sobrevivir y dando de comer a su familia como para preocuparse de otras cosas. Ha sido a partir del siglo XX y con el auge de las clases medias cuando las mujeres han podido dedicar un poquito de su tiempo a ponerse más guapas y a cuidarse.
Por otro lado, antaño la esperanza de vida era infinitamente menor que la actual, con lo cual las mujeres (y los hombres) no llegaban nunca a envejecer y por tanto no podemos saber cuales eran los estragos de una piel sin cuidar a partir de los 50 ó 60 años, edad a la que afortunadamente todo el mundo tiene acceso hoy en día.
Y por último, y de especial importancia, es el hecho de que nuestras pieles están ahora sujetas a agresiones externas que antes ni existían (polución y contaminación, aires acondicionados, calefacciones….) e internos (elementos químicos en la alimentación, alcohol y tabaco, estrés, etc.) que castigan nuestra piel de manera extrema y contra los cuales podemos luchar también con la ayuda aliada de la cosmética.
¡En los países pobres las mujeres no se ponen cremas y tienen la piel estupenda!
Me remito al mito anterior: en esos países por desgracia muchas mujeres no superan los 50 años de edad y por tanto no podemos observar como envejecen sus pieles. Por otro lado, trabajar de sol a sol sin protección y vivir una vida difícil no creo que las ayude a tener una piel estupenda… Creo que esta afirmación es pura demagogia.
No me echo cremas porque tengo la piel grasa.
Este es un error muy habitual. Yo no soy dermatóloga y por tanto no puedo daros una explicación muy científica de las características de la piel grasa, pero sí os puedo decir que las pieles grasas muchas veces se encuentran deshidratadas en las capas mas superficiales de la piel precisamente por la falta de hidratación, valga la redundancia. En esos casos es habitual que la piel responda produciendo incluso más sebo desde las capas inferiores de la piel y al no encontrarse con una epidermis sana e hidratada, produzca los típicos granos enquistados que no llegan a salir al exterior y producen dolor, inflamación, rojez, etc. Si la piel está correctamente hidratada resulta más fácil curar esos granos y secarlos una vez han salido al exterior de la dermis.
Lo importante en una piel grasa es usar productos adecuados. ¡No vale cualquier crema hidratante! Ese es el mayor error de la gente que usa este falso mito para excusar su falta de cuidado básico de la piel. En pieles grasas hay que usar siempre productos sin aceite (oil free y texturas ligeras en gel o loción. Cualquier marca por sencilla que sea tiene productos de estas características y son los que las pieles grasas deben usar, por lo menos una vez al día por la mañana.
El maquillaje no deja respirar la piel.
Otra bobada…. hoy en día la cosmética ha evolucionado tanto como cabe esperar en pleno siglo XXI y las bases de maquillaje, ya sean fluidas, en crema, en stick, en polvo, etc. no son masilla para la piel sinó productos que se funden con nuestra piel y en muchos casos tienen una cobertura tan ligera que ni la notarás puesta ni la notarán los demás (sin embargo, sí te dará un tono unificado al color de tu piel y disimulará pequeñas imperfecciones). Incluso los maquillajes más cubrientes dejan respirar bien la piel y son aptos para todo tipo de dermis.
En televisión y cine se usaban hace muchos años pansticks muy cubrientes que realmente eran perjudicales para la piel, pero hoy en día ya ni eso. Los profesionales del maquillaje en estos sectores usan productos que cubren lo necesario sin estropear la piel, amén de que con la llegada de la televisión digital no hace falta ya cubrir las caras con capas y capas de maquillaje ya que los sistemas digitales son mucho más precisos que los analógicos.
Otra cosa es que te maquilles pero luego no te desmaquilles convenientemente… ¡de este modo claro que no dejas respirar la piel!
En verano no me maquillo, ¡como estoy morenita no necesito nada más!
Bueno, es bastante habitual que nos veamos con mejor aspecto cuando estamos bronceadas, sobretodo las personas que tienen la piel muy blanca y cetrina, ya que el bronceado da un aspecto saludable. Sin embargo no hay que olvidar que la base de maquillaje no tiene como objetivo principal broncearnos y por tanto no tiene sentido pensar que en invierno nos maquillamos para parecer más bronceadas (en este caso lo único que hacemos es ponernos una especie de máscara que se verá feísima en la raya con el cuello, donde se notará que vamos pintadas como puertas en lugar de maquilladas como es debido)
No digo que no esté bien maquillarse menos en verano, ya que a veces efectivamente con un poco de máscara y polvos bronceadores para potenciar el “morenito” ya nos veremos más favorecidas (lo , pero no hay que olvidar que la función de la base de maquillaje es unificar el tono y disimular pequeñas imperfecciones (me repito más que el ajo…) y eso nos puede pasar tanto en invierno como en verano.
Aprovecho este punto para recordarlos efectos requetenocivos de los rayos del sol y lo importante que es protegernos la piel frente al sol y no quemarnos!
Elijo una base de maquillaje más oscurita para verme más bronceada.
¡Horror! Como he comentado en el punto anterior, si hacemos eso lo que
conseguiremos es llevar una máscara de maquillaje marrón o naranja en la cara que se verá artificialcial, ya que no es el tono de nuestra piel y además mostrará una fea raya en el cuello o en la mandíbula, donde se podrá ver el tono real de nuestra piel para dejar en evidencia que hemos intentado parecer Gunilla Von Bismarck en pleno verano marbellí y hemos acabado con la cara a rayas como una zebra.

¡Gracias por leer y comentar!



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