¿Cómo crear tu rutina de belleza?

como crear tu rutina de belleza

Descubre de una vez por todas cómo crear la rutina de belleza que realmente necesitas, según tu edad, tipo de piel y aquello que más te preocupa a la la hora de cuidarte la piel del rostro.

Para empezar aclaremos que todo dependerá realmente del tipo de piel que tengamos y del estado en el que se encuentre nuestra piel en el momento de crear la rutina. Es decir, nuestra piel siempre es la misma y siempre tendremos el mismo tipo de piel pero según el momento de la vida en el que nos encontremos (adolescencia, embarazo, menopausia…), la estación o momento del año o la situación por la que estemos pasando (estrés, problemas hormonales….) nuestra piel puede tener necesidades diferentes que nos hacen ajustar nuestra rutina de belleza.

También es diferente la rutina de belleza según el lugar en el que nos encontremos: por ejemplo si vives en un lugar muy frío y húmedo, seguramente notarás que tu piel tiene unas necesidades que no ha notado en otros momentos de tu vida cuando has estado en ambientes muy secos y cálidos.

¿Y la edad? realmente la edad influye mucho menos de lo que nos puede parecer, ya que una piel joven puede tener unas necesidades concretas porque es muy seca o porque ha sido muy maltratada mientras que una piel madura puede mantenerse en muy buen estado porque ha sido muy bien cuidada. Así que aunque a veces es más fácil hacer recomendaciones de cosméticos o rutinas de belleza clasificándolas en edades, es un criterio que no siempre se cumplirá al 100%

Rutina de belleza según tu tipo de piel

Distinguiremos principalmente 4 tipos de pieles:

  • Piel grasa: son aquellas pieles que tienen mucho sebo, pueden tener tendencia acnéica (aunque no siempre), muestran el poro más dilatado y suelen ser pieles gruesas y resistentes. Un error muy común es pensar que no necesitan hidratación pero no es así, de hecho es muy habitual que presenten deshidratación.
  • Piel mixta: las pieles mixtas suelen presentar rasgos de pieles secas y de pieles grasas a la vez pero según la zona del rostro. En la llamada “Zona T” (frente, nariz y mentón, por eso se llama zona T, porque dibuja una T sobre el rostro) suele tener más brillo y presentar más acumulación de grasa, algunos granitos e imperfecciones. Sin embargo en la zona de las mejillas es una piel que tiene tendencia a la sequedad.
  • Piel seca: son pieles que tienen tendencia a la deshidratación, por lo que sufren más la falta de agua. Raramente tienen problemas de acné e imperfecciones, las arrugas suelen aparecer antes y suelen sentirse tirantes a lo largo del día.
  • Piel sensible o reactiva: son pieles que enseguida se enrojecen o muestran imperfecciones ante cualquier estímulo externo (aire frío o caliente, una crema o cualquier otro producto) y son difíciles de calmar y mantener equilibradas.
Las pieles mixtas suelen presentar imperfecciones de manera puntual en la zona T del rostro.

Si os fijáis no he mencionado la “piel normal” porque realmente los expertos no consideran que sea un tipo de piel. Si te refieres a tu piel como “normal” es porque probablemente tengas una piel mixta sin grandes problemas, es decir, que tiene un poco de grasa en la zona T, un poco de seca y no es especialmente sensible ni reactiva.

Los pasos esenciales en una rutina de belleza

Es muy fácil definir los pasos esenciales en una rutina de belleza, solo tendremos la precaución de dividir las rutinas entre las de día y las de noche ya que hay alguna diferencia.

Rutina de belleza de día

  1. Limpieza: siempre es el paso imprescindible. Por la mañana necesitamos eliminar las impurezas acumuladas durante la noche. Podemos usar 1 producto solamente en este caso, siempre que sea el adecuado para nuestro tipo de piel. Muchas personas complementan la limpieza con un tónico y después incluso con una esencia, pero estaríamos hablando siempre de ese primer paso de Limpieza.
  2. Contorno de ojos: con la piel limpia, aplicaremos el producto específico para el contorno de ojos y solo en esa zona para que realmente sea efectivo.
  3. Producto de tratamiento específico para el principal objetivo que tengamos. Normalmente por la mañana querremos hidratar la piel con un producto adecuado a nuestro tipo de piel y podemos hacerlo con una fórmula que además de hidratar cuide la piel en aquel aspecto específico de nuestro interés: control del exceso de grasa, tratamiento de las manchas, luminosidad, cuidado global antiedad…. Este paso puede estar formado por 1 solo paso (un sérum o una crema) o por dos pasos (hay quien prefiere aplicar un sérum o una ampolla y después, añadir una capa de crema hidratante).
  4. Protección solar: este paso es imprescindible, incluso si no hay un sol resplandeciente e incluso si no nos vamos a mover de casa. ¿Por qué? porque los rayos de sol penetran a través de las nubes o la niebla y también debemos protegernos la piel de los rayos que entran por la ventana y de la luz azul que desprenden las pantallas de ordenadores, móviles o tabletas.

A partir de aquí podemos usar maquillaje si lo queremos, por supuesto.

Sigue estos 4 pasos imprescindibles en tu rutina de belleza de día
Los 4 pasos de rutina de belleza diurna son: limpieza, contorno de ojos, hidratación y protección solar

Rutina de belleza de noche

  1. Limpieza: al finalizar el día debemos limpiarnos bien el rostro para eliminar toda la suciedad que se ha incrustado en la piel sin que ni siquiera nos hayamos dado cuenta. Esto vale tanto cuando nos hemos maquillado (imprescindible retirar bien el maquillaje) como cuando no nos hayamos maquillado: el sudor, las bacterias (nos tocamos la cara!) o la polución deben retirarse debidamente para que la piel pueda regenerarse correctamente de noche. En este caso recomendamos siempre una doble limpieza, con productos de texturas que nos gusten y se adapten a nuestro tipo de piel. Primero usaremos una textura más aceitosa o untuosa (como un aceite, una crema desmaquillante o una leche) y después haremos una segunda limpieza con otro producto (puede ser un gel o espuma que se retire con agua o bien una loción micelar). También podemos finalizar con la aplicación de un tónico, sobre todo si hemos usado un limpiador con agua, para equilibrar el pH de la piel.
  2. Contorno de ojos: igual que en la rutina de mañana, ahora aplicaremos el producto específico para el contorno de los ojos.
  3. Producto de tratamiento de acción intensiva, que suele ser diferente del que hemos usado por la mañana. Siempre será el producto de textura más ligera y con la mayor concentración en % de ingredientes y principios activos. Es el momento de los sérums o productos intensivos a base de ácidos, retinol u otras opciones.
  4. En algunos casos, después del tratamiento de acción intensiva podemos notar que nuestra piel nos requiere una hidratación o nutrición extra, sobre todo si tenemos la piel seca. Pero no es obligatorio. Es decir, la obligatoriedad de usar sérum + crema por las noches es un mito.
Esta soy yo en plena sesión de desmaquillado en una acción con Demakup

¡En la rutina de noche por supuesto no incluiremos ni protección solar ni maquillaje!

Como veis, no es complicado establecer una rutina de belleza. La clave es conocer nuestra piel y entender qué necesidades tiene y a partir de ahí, conocer los ingredientes que mejor se adecúan a esas necesidades. Eso por supuesto puede ser un poco más complicado pero ya sabéis que en mi blog tenéis muchos artículos para aprender y en mi Instagram os voy presentando productos, consejos y recomendaciones para ayudaros!

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